Belén Gutiérrez: «La desalación no debe analizarse únicamente como un coste, sino como una inversión en seguridad hídrica»

La presidenta de AEDyR analiza en una entrevista publicada por iAmbiente, media partner del VIII Congreso Nacional del Agua, el papel estratégico de la desalación y la reutilización para garantizar la seguridad hídrica y alimentaria

Con motivo de su participación en el VIII Congreso Nacional del Agua «Seguridad Alimentaria», que se celebrará los próximos 11 y 12 de septiembre, iAmbiente, media partner del encuentro, ha publicado una entrevista con Belén Gutiérrez López, presidenta de la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR), en la que aborda el papel que estas tecnologías están llamadas a desempeñar ante los retos derivados de la escasez de agua y el cambio climático.

Durante la entrevista, Gutiérrez defiende un cambio de paradigma en la gestión de los recursos hídricos. Frente a la consideración tradicional de la desalación y la reutilización como soluciones reservadas para periodos de sequía extrema, señala que ambas deben entenderse actualmente como recursos estratégicos y complementarios dentro del modelo de gestión del agua.

Esta transformación resulta especialmente relevante para la agricultura española y, en particular, para territorios como la cuenca del Segura y el Levante, donde disponer de recursos hídricos suficientes y estables es fundamental para mantener la producción agrícola y garantizar la seguridad alimentaria.

Un mix de recursos para garantizar el agua

Belén Gutiérrez destaca que el objetivo no debe ser sustituir unas fuentes de agua por otras, sino avanzar hacia un sistema diversificado de recursos capaz de responder a escenarios de mayor irregularidad de las precipitaciones y periodos de sequía más frecuentes e intensos.

La desalación y la reutilización permiten, además, disponer de agua con una calidad constante y controlada, aportando mayor seguridad a la planificación de los cultivos y favoreciendo la estabilidad de un sector esencial para la economía.

En este sentido, la presidenta de AEDyR subraya que «la desalación no debe analizarse únicamente como un coste, sino como una inversión en seguridad hídrica, estabilidad para los agricultores y garantía de suministro para toda la cadena alimentaria».

Avances tecnológicos para reducir el consumo energético

Uno de los principales retos asociados históricamente a la desalación ha sido su consumo energético. Sin embargo, Gutiérrez explica en la entrevista publicada por iAmbiente que la tecnología ha experimentado una importante evolución durante las últimas décadas.

Las mejoras en las membranas, los sistemas de recuperación de energía, la digitalización y la optimización de los procesos han permitido reducir significativamente el consumo energético, que actualmente se sitúa, según señala, en torno a los 3 kWh por metro cúbico de agua producida.

A estos avances se suma la progresiva incorporación de energías renovables en las instalaciones, contribuyendo tanto a reducir costes como a disminuir la huella de carbono.

Gutiérrez plantea, además, que el análisis económico de la desalación debe tener en cuenta el impacto que supone no disponer de recursos hídricos suficientes. Las restricciones al regadío, la pérdida de cosechas o la disminución de la producción pueden generar consecuencias económicas y sociales muy superiores al propio coste de producir agua desalada.

Reutilización y seguridad alimentaria

La reutilización de aguas regeneradas constituye otro de los grandes ejes abordados durante la entrevista. La presidenta de AEDyR recuerda que España es líder europeo en reutilización de agua y cuenta con una amplia experiencia, tecnologías consolidadas y un marco regulatorio exigente.

El agua regenerada destinada al riego agrícola debe superar tratamientos avanzados y controles continuos para garantizar el cumplimiento de los parámetros establecidos para cada uso. A ello se añaden sistemas de vigilancia y trazabilidad que permiten controlar su correcta aplicación.

La reutilización se consolida así como uno de los pilares de la economía circular del agua, al permitir incrementar la disponibilidad de recursos hídricos de manera segura y compatible con la protección de la salud pública y la seguridad alimentaria.

España, referente internacional

Durante su conversación con iAmbiente, Belén Gutiérrez también pone en valor la posición de España en el panorama internacional. Tras más de seis décadas desarrollando conocimiento y tecnología en este ámbito, nuestro país se sitúa como cuarto del mundo en capacidad instalada de desalación y líder europeo en reutilización.

Empresas españolas diseñan, construyen y operan infraestructuras en numerosos países, exportando tecnología y conocimiento a regiones que también se enfrentan a problemas de estrés hídrico.

Ante un escenario en el que cada vez más territorios necesitarán recursos que no dependan exclusivamente de las precipitaciones, Gutiérrez considera que España se encuentra en una posición privilegiada para liderar esta transición, aunque advierte de la necesidad de continuar apostando por la innovación, la eficiencia energética, la digitalización y la formación.

La presidenta de AEDyR profundizará en estas cuestiones durante su participación en el VIII Congreso Nacional del Agua «Seguridad Alimentaria», que reunirá en Elche a especialistas, instituciones y profesionales para analizar los principales desafíos relacionados con el agua y su papel esencial en la producción de alimentos.

El Congreso está organizado por la Diputación de Alicante, el Ayuntamiento de Elche y la Universidad de Alicante, con el patrocinio de Veolia y Aigües d’Elx.

Información elaborada a partir de la entrevista publicada por iAmbiente, media partner del VIII Congreso Nacional del Agua «Seguridad Alimentaria».

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