Alberto del Villar: «No puede haber seguridad alimentaria duradera sin seguridad hídrica»

El profesor de la Universidad de Alcalá analiza la dimensión económica de la gestión del agua y defiende la necesidad de anticipar inversiones para afrontar los efectos de la escasez hídrica sobre el sistema agroalimentario

La seguridad alimentaria y la seguridad hídrica son dos retos inseparables y garantizar ambas exige disponer de una financiación adecuada y una estrategia de inversión a largo plazo. Así lo plantea Alberto del Villar García, profesor de la Universidad de Alcalá (UAH), en una entrevista publicada por iAmbiente, media partner del VIII Congreso Nacional del Agua «Seguridad Alimentaria».

Del Villar será uno de los expertos participantes en el Congreso, que se celebrará los próximos 11 y 12 de septiembre, organizado por la Diputación de Alicante, el Ayuntamiento de Elche y la Universidad de Alicante, con el patrocinio de Veolia y Aigües d’Elx.

Anticiparse a la escasez hídrica

Desde la perspectiva de la economía pública, Del Villar señala que financiar la seguridad alimentaria va mucho más allá de garantizar la producción agrícola. Supone asegurar que la población pueda mantener un acceso estable, físico y económico a alimentos suficientes, seguros y nutritivos incluso ante situaciones de sequía, crisis energéticas, conflictos o perturbaciones climáticas.

En este contexto, la inversión en seguridad alimentaria se convierte también en una inversión en estabilidad económica y social.

El experto advierte de que la escasez de agua obliga a realizar importantes inversiones en ámbitos como la desalación, la modernización de regadíos, las infraestructuras hidráulicas o la reutilización. Aunque estas actuaciones tienen un importante coste, recuerda que no invertir puede terminar resultando mucho más caro.

Una reducción de la producción agraria provocada por la falta de recursos hídricos puede traducirse en mayores importaciones, incremento de los precios de los alimentos y pérdida de renta y actividad económica en las zonas rurales.

La prevención frente a las sequías

Otro de los aspectos abordados en la entrevista es la necesidad de preparar las cuentas públicas para un escenario marcado por sequías más frecuentes y prolongadas.

Aunque España y la Unión Europea han avanzado en la incorporación del riesgo hídrico a sus políticas, Del Villar considera necesario reforzar los mecanismos que permitan anticiparse a las crisis.

La cuestión, señala, no es únicamente afrontar las consecuencias de las futuras sequías, sino decidir hasta qué punto estamos dispuestos a invertir previamente para reducir sus efectos. Desde el punto de vista presupuestario, la prevención puede resultar considerablemente menos costosa que actuar cuando la emergencia ya se ha producido.

Nuevos instrumentos para financiar el binomio agua-agricultura

Del Villar plantea también la necesidad de ampliar las herramientas disponibles para financiar la adaptación del sistema agroalimentario europeo al creciente estrés hídrico.

Aunque la Política Agrícola Común (PAC) seguirá desempeñando un papel relevante, considera que será necesario movilizar recursos adicionales a través de distintas vías.

Entre ellas apunta a la creación de fondos específicos de adaptación, estables y plurianuales, destinados tanto a infraestructuras como a actuaciones preventivas relacionadas con la recarga de acuíferos, la restauración de humedales, la reutilización de aguas regeneradas, la adecuación de cultivos o la mejora de la eficiencia de las explotaciones agrícolas.

Asimismo, destaca el potencial de la colaboración público-privada en ámbitos como la reutilización, la desalación, la digitalización de las redes o la generación de energías renovables vinculadas al ciclo del agua.

A ello se suman nuevos instrumentos de financiación sostenible, como los bonos verdes, los préstamos vinculados a criterios ambientales o los fondos especializados en adaptación climática.

No obstante, Del Villar advierte de que la incorporación de capital privado debe producirse dentro de marcos regulatorios capaces de garantizar que los objetivos financieros estén alineados con las necesidades de inversión y sostenibilidad del sistema hídrico a largo plazo.

Seguridad hídrica para garantizar la alimentación

La reflexión del profesor de la Universidad de Alcalá conecta directamente con uno de los principales objetivos del VIII Congreso Nacional del Agua: analizar la gestión de los recursos hídricos desde una perspectiva transversal y abordar su importancia estratégica para garantizar la producción y el acceso a los alimentos.

Del Villar resume esta relación con una idea central:

«No puede haber seguridad alimentaria duradera sin seguridad hídrica, y tampoco puede haber seguridad hídrica sin una financiación adecuada del agua».

Un planteamiento que sitúa la planificación económica y la inversión en agua como elementos esenciales para construir un sistema agroalimentario más resiliente, eficiente y preparado frente al cambio climático.

📅 VIII Congreso Nacional del Agua «Seguridad Alimentaria»
11 y 12 de septiembre de 2026

📰 La entrevista completa a Alberto del Villar García puede leerse en iAmbiente, media partner del VIII Congreso Nacional del Agua.

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